|
(10:00 del miércoles 18 de noviembre de 1998)
Miro personas ancianas, se les va la vida - y qué pueden
hacer ante ello - cómo están consigo mismos, se ven contentos, se ven tristes,
se ven apagados-
son, algunos, cenizas de un pasado que ya no volverá y que
inevitablemente se va y desaparecerá.
jóvenes, fuertes, sanos, alegres, sin complicaciones , caras
limpias, piel tersa, limpios ojos vivaces, tranquilos, tiernos., limpios, que
fuerza irradian los jóvenes, que miradas más limpias reflejan sus ojos, que
ilusiones dejan oír al hablar, el mundo es todo para ellos, no existe nada que
no puedan hacer, conocer, vivir, sin ataduras eternas, con amistades profundas
y reales,
míralos caminar, escúchalos, son distintos a nosotros. Tal vez fuimos como ellos, pero hoy sólo
queda el recuerdo en la mente de lo que fuimos .. entonces dónde se fueron las
ilusiones, dónde están aquellos sueños largamente acariciados, dónde está la
primera ilusión amorosa, el pololo, la polola, el primer beso furtivo, la
primera caricia, dónde quedaron esos tiempos hermosos. En nuestros recuerdos los podemos encontrar,
pero qué se hicieron en realidad, se esfumaron, volaron lejos, se perdieron,
anciano, la vida te está cobrando por el derroche de tu ser,
sin saber sin orientación sin encontrar un motivo de verdad para vivir, para
luchar, sólo actuando de acuerdo con lo que la vida te iba imponiendo, haciendo
lo que te obligaban a hacer, sin posibilidad de cambiar tu vida.
realizaste sueños, besaste las bocas deseadas, tuviste la
mujer que idealizaste o la mujer de tus sueños se quedó contigo, pero no es la
misma de entonces, la vida borró toda huella limpia, quedaron surcos marcando
el camino recorrido, se fueron perdiendo poco a poco las ilusiones y ya está
cerca tuyo cobrando, no puedes escapar, qué lindos momentos viviste, que luchas
inmensas tuviste que luchar para sacar adelante tus ideas, tus propósitos
personales, cuánto cariño entregaste a quienes hoy ya no están cerca ni tampoco
son los mismos de ayer.
Me acerco también a esos momentos de despedida, sin darme
cuenta hoy lo estoy haciendo, desconozco cuándo me llevarán de vuelta, en qué
circunstancias partiré en ese viaje de vuelta a los orígenes, a aquel lugar
desde dónde partí un día cerrando los ojos como en un sueño, y al abrir los
ojos todo fue nuevo, todo irreal, y a la vez tan real que no pude menos que
aceptar que estaba vivo y aunque quisiera dormir para escapar de esta realidad
sólo me quedaba aceptar la vida y vivirla.
ya ha pasado tiempo y qué he hecho en esta mi vida
reír, llorar, sufrir, desear, poseer, ser poseído, luchar y
desfallecer, mirar la vida, mirar la naturaleza, caminar los caminos que otros
no caminan, llevar mis sueños a cuestas sin realizarlos, seguir soñando hasta
que un día la vida me pase la cuenta y entonces ya será tarde para intentar
realizar eso
porqué seguir esperando, porque mejor no salir a enfrentar
la vida con la mirada al frente, como un hombre de verdad y no como un niño mal
criado, cómodo, que lo único que le interesa es dormir, flojear, levantarse
tarde, no ser responsable, no trabajar con todas las energías para si,
porqué seguir derrochando lo recibido, porqué negarse a
mirar lo que es de verdad, porqué resistirse a cambiar, porqué quedarse pegado
en la niñez y no crecer.
esto no es la primera vez que lo pienso, ya perdí la cuenta
de cuántas veces he estado mirando mi vida así, con estos ojos de hoy, pero ahora he mirado hacia la muerte, en el
sentido de que esta vida no es eterna, se acaba en cualquier momento y que lo
que no haga no podré hacerlo ya más, si pasa la oportunidad ya no volverá,
serán otros momentos, otras realidades, no las mismas, porqué dejar escapar la
oportunidad maravillosa de ver la vida tal cual es y no escapar a esa visión
muchas veces ya he estado ante la maravilla de la creación,
extasiado ante Dios, ante la Naturaleza, sintiendo que el tiempo no transcurre,
en una paz infinita, en un silencio que no se puede describir
cuánto he recibido y que mal agradecido soy, o bien, sólo es
que no lo puedo ver y sigo dormido, como un simple mortal que soy, encadenado a
la ilusión
sueños, sueños, eso ha sido mi vida, no existe realidad tangible
que pueda tocar y decir esto lo hice yo, esto es el logro de mis desvelos, de
mi esfuerzo, de mi sudor, de mi sangre, de pasar noches en vela , de dormir
poco, de dar amor de verdad, de luchar sin desfallecer ante los obstáculos, en
forma continua.
Ultimamente he visto la vejez, la pérdida de las
ilusiones, la imposibilidad de escapar a la muerte, que esta se acerca y se
lleva los cuerpos gastados, los enfermos
de cáncer, los enfermos, que se
arrastran lastimosamente, que más que caminar se arrastran, que una cuadra es
una eternidad, los veo, los miro y me miro, eso no es lo que quiero de mi vida,
¿que puedo hacer para evitar aquello?
se lo que debo hacer y me resisto, eso es lo más estúpido,
saber y no saber, haber visto la inmortalidad y dejarla ir, haber visto la
verdad y no aceptarla, como si uno simple mortal pudiera evitar que la realidad
deje de ser o cambiarla de acuerdo a mis gustos, a mi querer, a mi desear,
inutilidad y lo se, pero NO LO COMPRENDO, aún no llego a la comprensión de lo
que sé, miro y vuelvo a mirar, pero
esto no es suficiente, hay que hacer cosas, hay que luchar, pasar las barreras
del sueño, madurar, elevarse desde el barro, realizar en la materia, para ello
limpiarme de lo que me arrastra a seguir igual,
que terrible ver y no ver al mismo tiempo
saber algo y no entenderlo o aceptarlo es terrible, es algo
que no se entiende, y en eso estoy, podría decir muchas cosas pero nada de ello
lo entiendo, entonces qué es lo que debo hacer....
|
|
(23.8.99)
Borrar suavemente, casi sin sentir, la vida de la ilusión,
la vida común del ser humano, de lo que todos vamos viviendo casi sin sentir,
aquello en que entramos sin darnos cuenta y que al pasar el tiempo nos consume
las alegrías y los pesares quedando vacíos por dentro o con la rara sensación
de que algo faltara, de algo que no se entiende pero si se siente, un
cosquilleo interno que provoca raras actitudes y pensamientos.
Darme cuenta de la “ilusión” de las falsas motivaciones que
me mantuvieron así por años, sin querer ver la realidad, sin querer aceptar las
terribles contradicciones que me destruían y provocaban destrucción alrededor;
no obstante, quedaron cosas lindas, los hijos bien, hermosos internamente,
preparándose bien para enfrentarse a la vida, con un matiz especial que un día
los llevará por los caminos de la luz,
aquel que un día encontré y por el cual voy a trastabillones
y alegrías, con profunda paz interior, con emociones sublimes, por momentos
eternos; por el enfrentamiento diario conmigo mismo y con la vida, por la
superación lenta de lo que hay que superar, por probarme a mi mismo y
prepararme para mayores desafíos y lejanos encuentros en la luz conmigo mismo.
Camino que marcha en planos cruzados con la realidad, con la
vida diaria, que a ratos me confunde pues no se dónde estoy, si lo que estoy
viviendo es de verdad - porque no tiene nada que ver con la vida común de las
personas - esto es el filo de la navaja, fácil equivocarse entonces y caer en
los precipicios oscuros de los cuales tanto cuesta salir.
Años de enfrentarse a si mismo, años de sufrimiento y
alegrías increíbles. Lo cierto es que
tales sufrimientos eran fantasía, eran temores a salir desde lo conocido fome a
lo desconocido hermoso.
Desde lo oscuro a la claridad, desde lo incierto a una
seguridad a prueba ya de muchos sinsabores, seguridad basada en la experiencia,
en lo vivido, en la esperanza razonada - es decir, el sentimiento potente de
estar en lo cierto por propia vivencia.
Esto es algo logrado y que es parte mía, el método, podría decir, de
vivir las cosas para comprobar lo teórico y una vez hecho una y otra vez pasa a
ser parte mía, tanto en mi mente como en mi corazón; de allí nace la fuerza en
la certidumbre.
|